Nuevo videochat con Nicolás Olea, catedrático de Radiología y Medicina Física de @canalugr y autor del libro Libérate de tóxicos #preguntatóxicos lunes 7 de octubre 13:45
Por Escuela de Pacientes - 4:04
¿Qué son los disruptores endocrinos? ¿Cómo actúan? ¿Por qué en los
últimos tiempos oímos hablar tanto de ellos? ¿Hasta qué punto pueden
afectar a nuestra salud? ¿Y a la de nuestros hijos? ¿Están haciendo
empresas, instituciones y gobiernos lo suficiente para evitar que
sigamos estando expuestos a ellos? ¿Qué podemos hacer nosotros para
evitarlos y proteger nuestra salud y la de nuestras familias?
Preguntas que nos podemos hacer y que el Dr. Nicolás Olea, catedrático de Radiología y Medicina Física de la Universidad de Granada, que dirige un grupo multidisciplinar que estudia medioambiente y salud, con especial atención a la relación entre disruptores endocrinos y cáncer, y que es una de las mayores autoridades mundiales en la materia, nos las va a contetsar en un NUEVO VIDEOCHAT #preguntatóxicos.
En su último libro LIBÉRATE DE TÓXICOS ofrece las pautas para identificar los contaminantes químicos, entender cómo actúan y saber cómo evitarlos, y ayuda a desterrar los falsos mitos o las publicidades engañosas en torno a ellos. En clave de guía práctica, nos proporciona recomendaciones destinadas a eliminarlos de nuestro día a día. Un manifiesto contra los contaminantes químicos que afectan a nuestra salud.
Y de eso es de lo que queremos hablar con este gran investigador.
Nicolás Olea es catedrático de la Facultad de Medicina de la Universidad de Granada/Hospital Universitario S. Cecilio (Granada). Es uno de los mayores expertos mundiales en discernir cómo la exposición a productos químicos nocivos puede alterar nuestra salud y la del medio ambiente.
Según él, "hay algunos aspectos bien conocidos por la toxicología reguladora, aquella que se encarga de establecer la evidencia de daño y recomendar las medidas de protección frente a los contaminantes ambientales, que están muy bien afianzados: los efectos de carcinogenicidad, mutagenicidad y toxicidad sobre la reproducción (reprotoxicidad), que identifican a los compuestos químicos que se encuadran bajo las siglas CMR. A este respecto se han hecho grandes progresos. Si un compuesto químico entra en esta clasificación CMR se verá controlado por todo un aparato regulador que limitará su uso y los riesgos derivados de su empleo. No ocurre lo mismo para los compuestos químicos disruptores endocrinos, a pesar de que su exposición en momentos críticos de la vida de un individuo pueda tener consecuencias tan graves como cualquier compuesto CMR. Aquí el déficit regulador es impresionante y se suple con órdenes particulares de la Comisión Europea que, a veces, hasta sonrojan. Es difícil guardar la compostura y no reaccionar ante la sucesión de regulaciones “a la baja”, durante más de veinte años, para controlar la presencia de bisfenol-A, un conocido disruptor endocrino, empleado en el envasado de alimentos, como es el caso del recubrimiento interior de las latas de conserva. Nosotros ya lo denunciamos en 1995. Hasta su prohibición definitiva en 2018 en todo tipo de envases para alimentos destinados a niños menores de tres años hemos asistido a un proceso de regulación penoso que nos parece tremendamente lento. El caso del bisfenol-A en uso alimentario es la crónica de una muerte anunciada y la resistencia numantina de los que se resisten a la búsqueda de una alternativa más segura. La pregunta es: ¿Quién nos va a quitar de encima años, décadas, de exposición inadvertida de nuestros hijos?
Por tanto:
Lunes, 7 de octubre a las 13:45 horas
Nuevo videochat con el catedrático Nicolás Olea
#preguntatóxicos
Esperamos vuestras preguntas
Preguntas que nos podemos hacer y que el Dr. Nicolás Olea, catedrático de Radiología y Medicina Física de la Universidad de Granada, que dirige un grupo multidisciplinar que estudia medioambiente y salud, con especial atención a la relación entre disruptores endocrinos y cáncer, y que es una de las mayores autoridades mundiales en la materia, nos las va a contetsar en un NUEVO VIDEOCHAT #preguntatóxicos.
En su último libro LIBÉRATE DE TÓXICOS ofrece las pautas para identificar los contaminantes químicos, entender cómo actúan y saber cómo evitarlos, y ayuda a desterrar los falsos mitos o las publicidades engañosas en torno a ellos. En clave de guía práctica, nos proporciona recomendaciones destinadas a eliminarlos de nuestro día a día. Un manifiesto contra los contaminantes químicos que afectan a nuestra salud.
Y de eso es de lo que queremos hablar con este gran investigador.
Nicolás Olea es catedrático de la Facultad de Medicina de la Universidad de Granada/Hospital Universitario S. Cecilio (Granada). Es uno de los mayores expertos mundiales en discernir cómo la exposición a productos químicos nocivos puede alterar nuestra salud y la del medio ambiente.
Según él, "hay algunos aspectos bien conocidos por la toxicología reguladora, aquella que se encarga de establecer la evidencia de daño y recomendar las medidas de protección frente a los contaminantes ambientales, que están muy bien afianzados: los efectos de carcinogenicidad, mutagenicidad y toxicidad sobre la reproducción (reprotoxicidad), que identifican a los compuestos químicos que se encuadran bajo las siglas CMR. A este respecto se han hecho grandes progresos. Si un compuesto químico entra en esta clasificación CMR se verá controlado por todo un aparato regulador que limitará su uso y los riesgos derivados de su empleo. No ocurre lo mismo para los compuestos químicos disruptores endocrinos, a pesar de que su exposición en momentos críticos de la vida de un individuo pueda tener consecuencias tan graves como cualquier compuesto CMR. Aquí el déficit regulador es impresionante y se suple con órdenes particulares de la Comisión Europea que, a veces, hasta sonrojan. Es difícil guardar la compostura y no reaccionar ante la sucesión de regulaciones “a la baja”, durante más de veinte años, para controlar la presencia de bisfenol-A, un conocido disruptor endocrino, empleado en el envasado de alimentos, como es el caso del recubrimiento interior de las latas de conserva. Nosotros ya lo denunciamos en 1995. Hasta su prohibición definitiva en 2018 en todo tipo de envases para alimentos destinados a niños menores de tres años hemos asistido a un proceso de regulación penoso que nos parece tremendamente lento. El caso del bisfenol-A en uso alimentario es la crónica de una muerte anunciada y la resistencia numantina de los que se resisten a la búsqueda de una alternativa más segura. La pregunta es: ¿Quién nos va a quitar de encima años, décadas, de exposición inadvertida de nuestros hijos?
Por tanto:
Lunes, 7 de octubre a las 13:45 horas
Nuevo videochat con el catedrático Nicolás Olea
#preguntatóxicos
Esperamos vuestras preguntas




